Ciudad y Territorio de los Andes

El complejo de El Brujo está dominado por dos grandes montículos piramidales, la Huaca El Brujo o Cortada al noroeste y la Huaca Cao al sureste. Entre estos dos montículos, separados entre sí unos 500 m, se extiende un llano cubierto actualmente por miles de tumbas saqueadas, que corresponden mayormente a períodos posteriores a la ocupación moche del sitio. Esta severa alteración post ocupacional dificulta la observación de la presencia de otras estructuras menores que, además de la arquitectura monumental, debieron conformar la integridad del asentamiento. La configuración de este complejo, dominado por estas dos grandes estructuras piramidales, plantea aquí también el tema de la dualidad en la organización espacial del asentamiento y ciertas similitudes con el sitio de Moche. Sin embargo, una diferencia notable con las Huacas del Sol y la Luna y otros asentamientos moche, es que en este caso el sitio no está asociado con la presencia de un cerro tutelar, sino más bien con el mar y la especial ecología que presentan los valles costeños con sus característicos humedales en proximidad de la franja del litoral.

Las excavaciones arqueológicas, conducidas en el sitio se han concentrado en el examen del montículo de Huaca de Cao (Franco et al. 1994, 2001, 2003). Los resultados alcanzados permiten apreciar una estrecha analogía con el modelo expuesto en Huaca de la Luna, lo que nos permite establecer una serie de correlaciones y, mediante estu-

Fig. 227. Plano general del complejo de El Brujo, con al sureste la Huaca de Cao y al noroeste la Huaca de El Brujo (Redibujado de Franco et al. 2003).

dios comparativos, acceder al conocimiento de cuales fueron los elementos esenciales de la concepción o modelo asumidos por los moche en el diseño arquitectónico de los monumentos principales destinados al desarrollo de las actividades rituales de la más alta jerarquía.

Las excavaciones iniciales se centraron en la exposición del frontis norte de la pirámide, descubriendo la existencia de un tratamiento escalonado de la Plataforma Principal, cuyos paramentos sirvieron de soporte para el despliegue de relieves policromos con distintos motivos representativos. Al mismo tiempo, adosada al primer escalón del frontis, se registró la existencia de un recinto esquinero techado, ubicado sobre una plataforma baja en la esquina sureste de la plaza que se desarrolla al norte de la pirámide. Esta plaza estaba delimitada por el mismo frontis norte y por una plataforma baja ubicada al este (Anexo Este). Es interesante notar, que al igual que lo reportado para la Huaca de la Luna, se ha constatado también aquí que en ciertas fases los paramentos escalonados de los otros frentes fueron pintados alternadamente en rojo y blanco, tal como se ha observado en la esquina noroeste de la Plataforma Principal correspondiente al edificio de la fase D (Franco et al. 2003: 140, fig. 19.15).

Fig. 228. Reconstrucción del frontis norte de la Huaca de Cao con el Recinto Esquinero y los escalones con relieves policromos (Franco et al. 2003).

El primer escalón del frontis norte, correspondiente al edificio “A”, [74] así como su continuación en el frente de la plataforma Este, ilustra con relieves de gran naturalismo la escena del “desfile de prisioneros” capturados por guerreros victoriosos. El paramento del segundo escalón, presenta un friso con las figuras hieráticas de personajes que se toman de las manos y que lucen faldellines, orejeras y tocados en forma de corona. Finalmente, los restos conservados del tercer escalón, presentan un ser supranatural con los atributos del dios degollador, en su versión de araña, asiendo con la mano derecha un cuchillo o tumi ceremonial. Es interesante notar que este escalón y el motivo representado en el friso no presentan continuidad en el frente de la plataforma Este, más bien éste escalón en el límite este del frontis forma un ángulo ochavado, lo que permitiría suponer —si establecemos la analogía con el frontis norte de Huaca de la Luna y el ochavo que presenta en el encuentro con la rampa principal— que posiblemente en este punto de la Huaca de Cao también se habría ubicado el adosamiento

de una rampa hoy desaparecida y que debió desarrollarse hacia el norte sobre la plataforma Este.

Los relieves asociados a los paramentos exteriores del recinto esquinero y de su vestíbulo sobre la plataforma baja, presentan características muy singulares y es relevante observar que interrumpen la continuidad de los relieves del primer escalón que representa la escena de desfile de prisioneros. El Paramento oeste del recinto esquinero exhibe paneles definidos por franjas horizontales, en los que se representó escenas de combate entre parejas de guerreros; mientras que en los paramentos al norte del recinto y este del vestíbulo se desarrollaron relieves policromos con motivos de gran complejidad y, al mismo tiempo, de extraordinario naturalismo.

Un análisis reconstructivo de las estructuras presentes sobre la cima de la Plataforma Principal correspondiente al Edificio de la época A, permiten señalar la presencia de una Plataforma Superior en el sector noreste de la misma. [75] El ascenso a esta plataforma superior se realizaba mediante una rampa orientada oeste–este; mientras que la conexión con las rampas que ascendían de la plaza a la plataforma principal, se resolvía mediante un corredor orientado de norte a sur. La Plataforma Superior presentaba también un tratamiento escalonado y su paramento del lado sur presenta evidencias de relieves policromos con la imagen del degollador desplegada en campos romboidales y triangulares.[76] Si bien este aspecto no está suficientemente detallado, posiblemente por el grado de destrucción de las estructuras de este nivel, es factible suponer que estos relieves formaran parte de la decoración correspondiente al cierre del lado norte del Patio Principal, ya que motivos muy similares decoraron el espacio análogo de Huaca de la Luna, donde tuvo una persistente presencia durante la vigencia de los Edificios A, B/C y D. De igual manera, si aplicamos la analogía con lo expuesto en Huaca de la Luna (Uceda et al. 1994) y con lo documentado para la propia reconstrucción del Edificio D de Huaca de Cao, podemos suponer que en la esquina sureste del Patio Principal de esta época se debió también desarrollar la característica edificación del recinto esquinero.

En cuanto a las estructuras presentes sobre la Plataforma Principal correspondientes al Edificio de la época D, estas están mejor conservadas y han permitido una reconstrucción más completa del modelo de ordenamiento arquitectónico (Franco et al. 2001, 2003: fig. 19.12). En este caso, el sistema de rampas de acceso que se desarrollan en el frontis norte de la pirámide entregaban a un corredor que va de norte a sur, permitiendo el ascenso mediante rampas a los niveles altos de la Plataforma Superior, ubicada en el sector noreste de la Plataforma Principal. A su vez, el recorrido de este mismo corredor hacia el sur permitía el acceso hacia el Patio Ceremonial, ubicado en el sector sureste de la Plataforma Principal, profusamente decorado con relieves policromos, y en cuyo ángulo sureste se encontraba el clásico recinto esquinero, también decorado con relieves (Franco et al. 2003: fig. 19.16). De otro lado, en el sector suroeste de la Plataforma Principal, es también relevante apreciar la presencia de ambientes con hornacinas y pilares —de lo que se deduce que posiblemente estuvieron techados a dos aguas— de forma muy similar a las salas registradas en este mismo sector en la secuencia de edificios documentados en Huaca de la Luna. Finalmente, se reporta que las recientes investigaciones en el cuadrante noroeste de la Plataforma Principal de la Huaca de Cao, han expuesto también aquí estructuras asociadas a pilares de gran altura y donde tanto los paramentos de estos edi-

Fig. 229. Huaca de Cao. Re-

construcción isométrica corres-

pondiente a la época del Edifi-

cio D (Franco et al. 2003).

ficios como las caras de los pilares han sido decorados con relieves y pintura mural.

En resumen, si bien con algunas ligeras variantes, el modelo arquitectónico reiterado en las superposiciones de Huaca de Cao, presenta evidentes analogías arquitectónicas con lo documentado en Huaca de la Luna, desde el nivel general del ordenamiento y la distribución espacial de los distintos componentes del monumento; hasta las propias características esenciales de los elementos arquitectónicos que definen estos espacios; lo que es extensivo, inclusive, al nivel del detalle de algunos de los motivos iconográficos representados en los relieves de los más importantes espacios rituales. A lo que debemos agregar el análogo proceso de superposiciones arquitectónicas asociado a la tradición de regeneración del templo.

Evidentemente estas consistentes analogías no son casuales y debieron de originarse en la existencia una serie de correlaciones especiales entre estos dos sitios, las que se manifiestan claramente en la estrecha similitud de la arquitectura de ambos monumentos. La problemática planteada al respecto es por demás trascendente, ya que nos propone distintas hipótesis explicativas. Algunas hipótesis pueden privilegiar la presencia de un Estado Moche centralizado, en cuyo caso podríamos esperar que el modelo arquitectónico forjado en Huaca de la Luna, el principal complejo ceremonial de la sociedad moche, y en cuanto componente gravitante de la ciudad que habría constituido una suerte de “capital”, fuera replicado en Huaca de Cao en el marco del Complejo de El Brujo, en cuanto centro de mayor jerarquía ritual de un valle, como es el de Chicama, muy próximo al de Moche no solamente en términos de distancia física sino en el ámbito de las esferas socio culturales, conformando las poblaciones presentes en ambos valles lo que se reconoce como el “área nuclear” de la sociedad Moche.

Otras hipótesis alternativas podrían plantear la presencia —en determinado contexto histórico— de sendas formaciones estatales en cada uno de estos valles. Cuyas estrechas correlaciones podrían verse plasmadas en el modelo arquitectónico común, asumido en el desarrollo de sus respectivos centros ceremoniales principales. El tema por cierto es tan apasionante como complejo ya que, como hemos señalado anteriormente, toca el problema clave referente al tipo de organización estatal presente en el área nuclear Moche, y su posible manifestación en testimonios arqueológicos de primera importancia, cuales son los centros urbanos de mayor jerarquía y la arquitectura monumental presente en ellos. La dilucidación de estas interrogantes queda supeditada al desarrollo de mayores investigaciones, para lo cual es importante estructurar el análisis de estos aspectos, con la finalidad de poner a prueba y afinar las hipótesis de trabajo que se construyan acerca de esta problemática (Canziani 2003, 2004).

Fig. 230. Detalle de los relieves policromos del Patio Ceremonial sobre la Plataforma Principal de Huaca de Cao (Canziani).

Finalmente, es relevante al análisis de los aspectos funcionales de esta arquitectura monumental, apreciar que el primer escalón de las pirámides de Huaca de la Luna, como de la Huaca de Cao, representa una escena de desfile de prisioneros. Esta escena en la iconografía moche está ligada a otras que la conectan con representaciones de combate y captura de prisioneros, y de sacrificios que culminan en la denominada ‘escena del sacrificio’ o de ‘la presentación’ (Alva y Donnan 1993, Hocquenghem 1987, Castillo 1989). De esta manera, es factible también suponer que estas expresiones estuvieran representando rituales que acontecían en la vida real, y que debieron de desarrollarse en el marco de la Plaza Ceremonial al norte, para luego alcanzar su clímax en los espacios rituales más restringidos, dentro de las estructuras ubicadas en la cima de la pirámide. Esta es otra esfera, la ideológica y superestructural, donde se establecen estrechas analogías entre Huaca de la Luna y Huaca de Cao, confirmando que el paralelismo en la común afiliación a un mismo modelo arquitectónico corresponde a un ordenamiento cosmológico compartido, el que debió de ser sancionado por medio de los cánones establecidos por el culto vigente y el ejercicio de la autoridad máxima por parte de quienes eran sus supremos oficiantes.

Mocollope y Cerro Mayal

El complejo de Mocollope se ubica en una posición central con relación a la extensión agrícola del valle de Chicama y en un punto intermedio entre el valle medio y el bajo. Representa un sitio de gran extensión que se localiza al pie de la falda sur del cerro Mocollope y, como ya hemos mencionado, corresponde a una de las típicas localizaciones de sitios moche al amparo de cerros tutelares. El sitio ha sido duramente afectado por la erosión, la huaquería y por movimientos de tierra, lo que dificulta enormemente tener una idea de su configuración original. En la fotografía aérea publicada por Kososk (1965: fig. 28), se aprecia al norte del sitio y en una posición central, lo que aparentemente fue una gran estructura piramidal de plataformas escalonadas. Esta estructura, que por sus características monumentales debió constituir la edificación principal del sitio, parece que fue construida incorporando en su volumen un promontorio de la falda del cerro. Esta edificación piramidal pudo complementarse con una plaza o explanada al sur, mientras que más al sur y al este se aprecian otros montículos o plataformas, coronados por grandes recintos de planta rectangular.

Print Friendly, PDF & Email

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Translate »
A %d blogueros les gusta esto: