Ciudad y Territorio de los Andes

Las limitadas excavaciones desarrolladas por Rosa Fung (1976) se concentraron en la plaza cuadrangular hundida y un recinto ubicados sobre la tercera plataforma superior del templo. La plaza cuadrangular sobre la tercera plataforma tendría poco más de 30 m de lado y dos escalinatas contrapuestas de 4 m de ancho en sus lados al Este y Oeste. Se señala que el paramento de los muros de la plaza estaba construido con grandes piedras dispuestas verticalmente, a modo de ortostatos, y separadas entre sí de 1 a 2 m por un espacio en el que se dispusieron piedras en posición horizontal. Mientras que el muro Este de la plataforma superior, que tendría una extensión de unos 120 m y una altura de 3 m en las partes mejor conservadas, está constituido por grandes bloques de 2 a 3 m de largo dispuestos horizontalmente, separados por hiladas horizontales de piedras menores que miden de 50 a 80 cm de largo. Las piedras de los muros están acuñadas por piedras pequeñas o pachillas. De otro lado, las excavaciones en el área de estructuras sobre la tercera plataforma reveló la presencia de dos canaletas de drenaje revestidas con lajas de piedra. Es interesante notar que estas dos canaletas corresponden a dos fases distintas y estarían señalando una evidencia preliminar de la existencia de superposiciones arquitectónicas. En cuanto a las columnas y cornisas o dinteles, que se encuentran dispersos sobre la superficie de la tercera plataforma, podrían haberse relacionado con estructuras asociadas a la plaza cuadrangular hundida, de un modo semejante al que presenta la portada del Templo Nuevo de Chavín de Huantar (ibid: 139-140).

En lo que respecta a la secuencia del sitio, Fung (op.cit.) plantea 6 fases, la más temprana de las cuales (AB) se relacionaría con la cerámica Torrecitas-Chavín, un estilo que se supone anterior al Chavín clásico.

Los valles de Casma y Nepeña

Es innegable que en la Costa Nor-Central, los valles de la región de Casma presentan una realidad única y destacada durante el período histórico que nos ocupa. La gran cantidad de complejos ceremoniales, su alto grado de concentración en el territorio y las inusitadas dimensiones colosales alcanzadas por muchos de estos, ha llamado la atención de los estudiosos de la arquitectura monumental temprana y de los procesos iniciales que manifiestan el surgimiento de las primeras formaciones de carácter estatal.

Se puede inferir de esta realidad, que la implementación de la economía agrícola fue en la región extraordinariamente exitosa, tanto como para generar la disponibilidad de ingentes cantidades de excedentes productivos, que no sólo permitieran invertir notables recursos en la erección de estos colosales complejos, sino también sustentar el surgimiento y desarrollo de una compleja estructura social, que se manifiesta de manera patente en las extraordinarias características de su consistente urbanismo temprano. Es posible suponer que en este fenómeno regional intervinieran favorablemente la conjunción de diversos factores de índole geográfico, histórico, económico y social. Entre estos, el que los valles relativamente pequeños de la región, como son los de Casma y Sechín presentaran las condiciones más idóneas para la implementación de un sistema de irrigación artificial, cuyo desarrollo fuera factible a partir del bagaje tecnológico disponible, sin el requerimiento de grandes obras públicas de canalización y que, al mismo tiempo, no obligara a un sistema de administración de riego demasiado complejo, tal como el que exigirían valles de mayores proporciones. Estas favorables condiciones económicas debieron de reforzarse notablemente con la integración de una provechosa explotación de los recursos marinos, cuya variedad y abundancia en la zona es ampliamente reconocida.

Fig. 98. Sitios Formativos de Casma (Pozorski y Pozorski 1987).

Por otra parte, durante esta época la región debió constituir el centro de articulación de una serie de interrelaciones entre las regiones al norte, este y sur, con la difusión e intercambio no solamente de valiosos recursos sino de tecnologías, conocimientos e ideas, que unidas a la existencia de un favorable substrato histórico en la región, hicieron que aflorara en Casma el más notable proceso de desarrollo de esos tiempos. Esta situación especial de los valles de Casma, en cuanto centro de articulación de diferentes tradiciones regionales, se puede percibir claramente también en la variedad formal de su arquitectura monumental, que nos muestra una extraordinaria síntesis de distintas tradiciones arquitectónicas, al igual que en el desarrollo de los patrones y materiales constructivos de sus edificaciones.

Fig. 99. SMonumentos arqueológicos de los valles de Sechín y Casma según Tello (1956: fig. 2).

La gran mayoría de los complejos se encuentran localizados en la parte media de los valles de Casma y Sechín, entre 15 a 20 km del litoral. Esta ubicación confirma también la importancia de la agricultura en la economía de estas sociedades, dado que los sitios principales están instalados en la zona más amplia y que concentra las mejores tierras productivas de estos valles. Una excepción especial es la del sitio de Las Aldas, cuyo complejo ceremonial se encuentra localizado en el litoral. Este tipo de sitios, ligados al litoral, independientemente de la función ceremonial o habitacional que tuvieran —como aparentemente es el caso de los ubicados en Punta El Huaro y en la bahía de Tortugas— ilustran la existencia de una serie de asentamientos asociados al manejo de los recursos marinos y de las vecinas lomas, y que dependieron para su subsistencia de las fuentes de agua de los valles y del intercambio o abastecimiento de los productos agrícolas que en ellos se producían, y posiblemente también de otros como cerámica y textiles. En contrapartida, testimonio de estas relaciones se encuentran también en los sitios asentados en los valles, donde es abundante y recurrente la evidencia del consumo de productos marinos. (Fung 1972, Pozorski y Pozorski 1987) Las Aldas

Este importante sitio formativo se ubica en estrecha proximidad del litoral marino, unos 20 km al suroeste del valle de Casma, en una zona desértica y aparentemente alejada de fuentes de aprovisionamiento de agua. El sitio presenta una extensa área con densos basurales y vestigios de ocupación que corresponden tanto al período Precerámico como al Formativo, sin embargo la edificación central del templo presenta las características finales correspondientes a esta última ocupación. Las relativamente buenas condiciones de conservación del templo y el hecho de que no haya sido mayormente disturbado por ocupaciones posteriores, permite una buena aproximación a los rasgos principales que caracterizan la arquitectura monumental casmeña de este período.

El templo presenta un definido ordenamiento axial que alinea 4 plazas consecutivas y culmina en el montículo piramidal —que se encuentra al sur oeste del complejo— a lo largo de más de 400 m. Tanto al Este como al Oeste del templo se encuentran otros montículos menores que, con sus plataformas en forma de “U”, parecen replicar en menor escala los rasgos dominantes de su arquitectura. El montículo del templo ha sido construido aprovechando la existencia de un promontorio natural que ha sido incorporando a su volumen, generando plataformas escalonadas mediante el desarrollo de muros de contención y rellenos constructivos. Las plataformas escalonadas presentan a su vez plataformas laterales, definiendo así una secuencia ascendente de atrios con planta en forma de “U” y escalinatas centrales, que per-

miten el ascenso hasta la cima. De esta manera, la cúspide del templo culmina asomándose dramáticamente sobre un brusco acantilado que se eleva sobre el mar y domina el paisaje del litoral. Al pie de la pirámide y en dirección nor este, se desarrolla la secuencia de las 4 plazas limitadas por el alineamiento de dos ejes paralelos separados unos 70 m entre sí. Un primer gran patio tiene planta cuadrangular y está rodeado por sus 4 lados por un grueso bordo sobreelevado, lo que produce la sensación de que este espacio es “hundido”; la siguiente plaza es de planta rectangular y aparentemente ha sido simplemente nivelada y delimitada por un simple muro o alineamiento de piedras. Es notable la presencia en esta plaza, en posición alineada con el eje central y desplazada hacia el sur de esta, de un pozo circular hundido de unos 18 m de diámetro que presenta dos escalinatas contrapuestas con la clásica forma definida en otros sitios del Precerámico final.[18] Le sigue el desarrollo de una tercera plaza, también en este caso con un muro perimétrico, pero con la presencia de dos accesos alineados con el eje del complejo; finalmente se delinea una cuarta y última plaza de planta cuadrangular, al igual que la anterior. Se ha advertido también que, continuando

Fig. 100. Plano de Las Aldas (Pozorski y Pozorski 1987).

Fig. 101. Las Aldas. Vista panorámica del litoral marino desde la plataforma superior del templo, cuyo talud se aprecia en la esquina inferior izquierda de la fotografía (Canziani).

con los dos ejes paralelos que delimitan la secuencia de plazas, se proyecta por más de un kilómetro hacia el noreste el trazo de un camino que se orienta hacia el valle de Casma. Se puede suponer que este constituía una suerte de camino ceremonial para quienes, llegando desde el valle, se aproximaban al templo (Fung 1972: 32).

Se han establecido para este complejo distintas fases de ocupación y claras evidencias de superposiciones arquitectónicas. Este es el caso de las excavaciones desarrolladas en la primera plataforma inferior y en una de las plataformas laterales del montículo, que permitieron establecer que fueron construidas con la técnica de las bolsas de junco rellenas de piedras y cascajo (shicras), estos datos —unidos a las asociaciones estratigráficas— permitirían suponer que estas estructuras corresponderían al final del Precerámico o a la primera fase con cerámica. La estratigrafía también revelaría que el pozo ceremonial e, inclusive, las plazas corresponderían a una intervención tardía, luego de que el templo tuviera un largo tiempo de funcionamiento (ibid.)

Cerro Sechín

Este es un sitio bastante conocido arqueológicamente, a partir de su descubrimiento por Julio C. Tello en 1937 (Tello 1956) y de las diferentes hipótesis e interpretaciones que se han planteado acerca de su función y el arte de su pintura mural y grabados escultóricos en piedra.

La plataforma correspondiente al edificio principal se ubica en el flanco norte y al pie de las laderas del Cerro Laguna que se eleva 265 msnm constituyéndose en un hito dominante en esta zona del valle de Sechín. La plataforma presenta una planta cuadrangular de unos 53 m de lado con las esquinas redondeadas y se estima que debió de tener poco más de 4 m de alto. Posiblemente, del lado Sur de la plataforma se debieron desarrollar otras estructuras que le otorgaban una altura algo mayor (Samaniego, Vergara y Bischof 1985). La planta de la plataforma principal, deli-

Fig. 102. Las Aldas. Vista ha-

cia el norte del templo en la

que se aprecia la secuencia de

plazas (Canziani).

mientras que las gradas de trazo curvilíneo corresponden a secciones de arco, trazadas desde el mismo centro del círculo. Adicionalmente, como es el caso de Las Aldas, pueden también desarrollarse muros concéntricos al círculo, que lo enmarcan y resaltan aun más la sensación de espacio “hundido”.

Fig. 103. Plano de Cerro Sechín (Samaniego et al. 1985).

mitada por un muro de contención revestido por bloques de piedras grabadas, corresponde a una de las fases finales de la edificación ya que existen una serie de evidencias de superposiciones con relación a edificios anteriores.

La edificación más antigua correspondería a un conjunto de estructuras dispuestas con una planta en forma de “U” y construidas con adobes cónicos sobre una pequeña plataforma escalonada, que en ese entonces alcanzaba unos 34 m de lado. El elemento central de esta composición, lo constituye una cámara de planta cuadrangular y esquinas redondeadas, a la cual lateralmente se adosaron recintos cuyos frentes presentaban pilastras. Estas estructuras, que se disponen a manera de brazos laterales, definen un atrio al que se accedía mediante una escalinata ubicada en el eje central del frontis de la plataforma. Llama la atención que esta escalinata presente un desarrollo bipartito, al estar dividida por una profunda ranura que marca físicamente el eje central de todo el conjunto. Aparentemente existían en la parte sur de la plataforma estructuras dispuestas en un nivel más elevado ya que la cámara central, además del acceso central, presenta un vano en su lado Oeste que conduce a una escalinata, que permitía ascender hacia una terraza y a otras estructuras lamentablemente destruidas.

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